El sector ovino, como todos los sectores débiles y necesitados, son pasto de demagogia. Hace unos días un diputado de las cortes aragonesas escribía “El sector ovino abandonado”. Criticaba que las ayudas del MARM, llegaban a muy pocos. Este mismo diputado y las organizaciones político-sindicales que están en su línea conservadora, defendían a toda costa el desacoplamiento total de las ayudas al ovino. Ahora que lo han conseguido critican que las ayudas a los que permanezcan sean selectivas y defienden el igualitarismo en el reparto.
Yo opino que el igualitarismo sería repartir limosna para todos, y que la nueva filosofía del MARM, ayudas por hacer y no por ser, es la adecuada.
• Primero comprometerse a permanecer 5 años en la actividad. ¿Vamos a repartir lo poco que hay a quien abandonará seguramente?
• Ayudas a razas autóctonas, es decir, al extensivo menos productivo que hay que salvar por motivos sociales, medioambientales y apoyo a la producción d e calidad. Correcto.
• Y por último apoyo a las agrupaciones de productores fuertes, no a los reinitos de taifas. ¿Alguien cree que en un sector desorganizado comercial y productivamente, que sería pasto de tratantes a la vieja usanza, se podrían mantener precios y estrategias comerciales de futuro frente a las importaciones? ¿Alguien cree que por la vía del individualismo hay futuro?
En Aragón se acogerán a las ayudas del MARM, complementadas por el gobierno regional, mas de dos mil ganaderos. ¿El resto? Pues imagino que no las solicitan porque no piensan seguir en el sector, y con el desacoplamiento, tienen bastante.
Mejor que hacer demagogia, sería empujar para mejorar las líneas, evitar fraudes de irte del sector y pedir cada uno desde su posición, mas presupuestos.


